Mantenimiento de calderas

Mantenimiento de calderas de vapor

Cómo realizamos nuestras revisiones de las calderas desde hace 40 años:

Las calderas de uso industrial requieren un plan de mantenimiento para funcionar correctamente y necesitan reparaciones cuando es necesario.

Nosotros realizamos como empresa autorizada la limpieza de todos los filtros de agua, aceite combustible y aceite lubricante de la caldera. Probamos la operación por falla de flama. Revisión a las condiciones del quemador, presión, temperatura, etc. Revisar los niveles de entrada y paro de la bomba, haciendo uso de las válvulas de purga de fondo de la caldera.

El gasto en mantenimiento de la caldera es en realidad un ahorro de costes. Las reparaciones de calderas ocurren de manera inesperada, lo que hace que los programas de gestión de la producción no se cumplan y que los costos aumenten en el futuro.

Es importante señalar que la reparación y el mantenimiento de una caldera de vapor no son en absoluto lo mismo.

El mantenimiento de una caldera, por el contrario, es planificado y proactivo, se realiza a intervalos regulares y durante las duraciones previstas para no interrumpir las operaciones programadas.

Según el reglamento de equipos a presión, existen 3 niveles de inspección de calderas o revisión aplicables a calderas industriales o  calderas, independientemente de si el combustible es biomasa, gas o gasoil.

Inspección de caldera nivel A: cada año. Inspección de caldera nivel B: cada 3 años. Inspección de caldera nivel C: cada 6 años.

Zona de humos de las calderas

La zona de humos de las calderas industriales es la zona donde se desarrolla la llama y donde una mala regulación del quemador nos puede provocar hollín, o bien suciedad polvo etc. Esto es especialmente importante cuando el quemador de combustible líquido (gasóleo, fuelóleo etc…), y muy especialmente en biomasa.

Las zonas de intercambio siempre tienen que estar lo más limpias posible.

Además, verificamos que no existe ninguna fisura en la caldera en placa ni en tubos comprobando que la zona de humos está seca y estanca.

Zona de aguas de la caldera

Si la zona de humos es importante, la zona de aguas de la caldera industrial lo es mucho más. En la zona de aguas verificamos las incrustaciones, corrosión y suciedad que se deposita a lo largo del año de uso de la caldera.

Desmontamos la tapa de zona de aguas y cómo está la zona interior de intercambio, lo óptimo es que la caldera este en una condición lo más parecida a cuando estaba nueva.

Lo normal es encontrar cierto grado de incrustación como puede verse en las fotos, siempre una muy ligera capa que no dificulta en exceso el intercambio térmico. Si la capa de incrustación esta fuera de los márgenes normales debe procederse a una limpieza química controlada de la caldera industrial.

Si por el contrario encontramos corrosión ya sea puntual coma por cráteres o generalizada coma y debe procederse lo antes posible a revisar el tratamiento de aguas, control de purgas, y salinidad para que su caldera esté funcionando de forma correcta.

Control de equipos auxiliares en calderas industriales

Otro punto importante que solemos revisar, son los equipos auxiliares de caldera los filtros, bombas, válvulas, purgas automáticas y valvulería en general.

Conviene revisar que están actuando correctamente y según indica el manual de instrucciones de la caldera,

Por ejemplo, suele pasar con muchas válvulas que nunca se operan y quedan clavadas.

 

Prueba de equipos

Tras verificar todo lo anterior la caldera se llena se prueba, comprobando todas las seguridades de nivel, temperatura y presión. 

Al quemador se le realiza el mantenimiento básico, controlando sus elementos funcionales, limpieza de electrodos, célula y filtros, etc… 

Contratos de mantenimiento de su caldera industrial “TODO INCLUIDO”

 

Una de las mejores opciones para la caldera, el cliente y para nosotros es realizar un mantenimiento por tres años con intervenciones programadas trimestral o semestral. 

En cada una de las revisiones que hacemos realizamos un pequeño informe y tomamos nota de aquellas posibles averías o incidencias que puedan comprometer la fiabilidad del equipo, así como sus seguridad o vida útil.