El agua contiene diversas cantidades de sales de composición variada. Además tiene la singularidad que al usarlas para el lavado o usos domésticos con detergentes o productos de limpieza de elevado peso molecular se forman grumos de sales solubles de calcio y magnesio.
La dureza del agua indica pues, el contenido de sales de calcio y magnesio, normalmente en forma de bicarbonatos y sulfatos.
Hay tres tipos de dureza del agua:
dureza total del agua es la cantidad total de calcio y magnesio que contiene disuelta. El agua puede contener bicarbonato de calcio y de magnesio, hierro o magnesio. Se caracteriza por que su ablandamiento se logra con la ebullición, que consiste en que el bicarbonato se precipita desprendiendo dióxido de carbono y disminuyendo el valor del pH por las formaciones de ácido carbónico
dureza permanente representa a las sales de calcio y magnesio que subsisten en solución, después de una ebullición prolongada del agua. La dureza permanente es producida por sales más fijas como los cloruros y sulfatos. La dureza total es la suma con la dureza temporal y que se acostumbra representarla en función de los bicarbonatos de calcio y de magnesio. Las aguas que contienen mayor cantidad de bicarbonatos de calcio y de magnesio, representa la principal forma de alcalinidad, y en algunos casos, es equivalente a la dureza carbonatada o total, que es igual a la temporal, o que produce incrustaciones o almacenamientos leves que se pueden remover mediante inyecciones de aire o agua a presión.
dureza temporal o transitoria del agua está constituida por las sales que han precipitado durante la ebullición.

Habitualmente en calderas de vapor, la medida más utilizada es la DUREZA TOTAL