De forma general, el agua la podemos obtener desde distintas fuentes. Ya sea a través de los ríos, de los pozos o de los lagos. Cuando la obtenemos de estas fuentes, se le llamará agua bruta. El uso de aguas en las calderas debe de estudiarse ya que no podremos utilizarlas así directamente.

Esta agua naturales están sin tratar lo que hace que tengan un alto contenido en sales, calcio, magnesio y hierro. Por lo tanto, en caso de que estos elementos lleguen a las calderas que utilizamos, podríamos tener varios inconvenientes.

Se podrían por ejemplo crear distintas incrustaciones en la zona de la superficie de la calefacción lo que haría que haya una reducción total en la capacidad de producción de la caldera. También podría haber un aumento considerable de energía o desprendimiento general de gases.

Por ese motivo es que la utilización de agua de forma inapropiada nos podría generar varios efectos inesperados en todo ello.

El agua bruta en las calderas

Para hacer uso del agua bruta en las calderas, se debe de someter a ciertos tratamientos generales con el fin de poder eliminar el calcio y el magnesio. De esa forma, el agua se va a ablandar al máximo y entonces sí que será apta para la utilización en cualquier circunstancia.

Dependiendo de la presión y el tipo de caldera, el uso de aguas en ellas deberá de tener unas u otras características. Según la normativa UNE 9075 dice que los límites máximos de sales que se pueden disolver en el agua de las calderas serán unos en concreto y pueden variar según la caldera como tal.

Procedimientos para ablandar el agua bruta

Existen varios procedimientos generales con el fin de ablandar las aguas brutas y de esa forma hacer que sea viable su uso en calderas. El más usado ha sido el uso de reactivos cal-sosa-trifosfato.

Sin embargo, en los últimos tiempos ha avanzado el progreso general de todo ello hasta buscar otros métodos considerables. Un ejemplo son el cambio jónico que se basa en la disolución de las sales, ácidos y bases con iones. El ión hará que estos se eliminen por completo haciendo que se reemplacen y que el agua entonces sí pueda ser utilizada en las calderas.

Si tienes dudas sobre todo ello, en Calderas de Vapor somos expertos y podemos guiarte en la elección de la caldera para tu negocio.