Como bien comentamos anteriormente, una caldera de vapor cuenta con unos niveles visuales específicos como lo son el control de nivel automático que es el que permite que el generador de vapor nivele el agua que hay en el interior del equipo. Así como el nivel óptico el cual es un elemento básico para la seguridad en las calderas de vapor.

Todo estos elementos son fundamentales y ayudan a que se pueda mantener los indicadores en los máximos requeridos así como el hecho de que los sistemas de seguridad se activen cuando sean necesarios.

Pero más allá de ello, los indicadores de niveles necesitan de un mantenimiento básico periódico con el fin de que sigan funcionando a la perfección.

Tanto la limpieza como el control deben de hacerse de frecuentemente prestando especial atención a algunos elementos.

La caldera, debe de estar en todo momento en el nivel adecuado, ya que si el nivel del agua llega a bajar a unos niveles un poco críticos la zona de la superficie de calefacción podría llegar a quedarse descubierta teniendo como consecuencia el hecho de que vaya aumentando la temperatura.

En el momento en que se alcanzan unos valores de resistencia menores a los que el diseñador tiene por su diseño, los daños y deformación del material podrían llegar a ser muy grandes.

Antiguamente, se utilizaban un sistema de control a través de una boya pero se dejaron de utilizar debido a que podían llegar a ensuciarse con cal, grasas y otras impurezas llegando a no ser tan seguros como otro tipo de sistemas especiales.

Cada cierto tiempo es necesario realizar una limpieza adecuadamente, para lo que se recomienda optar por profesionales con el fin de cuidar los materiales de la caldera de vapor.