Cuando tenemos una caldera de vapor, hay muchas cosas a las que tenemos que prestar atención, como es el caso por ejemplo de los niveles visuales. En este aspecto, existe lo que se llama el control de nivel que es el encargado de garantizar que el nivel de agua que está dentro del equipo se encuentre en todo momento dentro de un rango de variación según lo pre-establecido.

Este nivel de agua debe de estar controlado de forma automática ya que se instala en su interior un dispositivo automático el cual trabajará con el fin de que el agua no supere los niveles máximos establecidos.

En el momento en que el suministro de agua de alimentación se llegue a interrumpir, el calor también se debe de interrumpir de forma simultánea cuando se ponen en peligro los economizadores debido a su interrupción de la alimentación.

En ningún caso, sustancias como el aceite, la grasa o el agua de mar pueden ingresar al interior de las calderas de vapor o en el sistema de alimentación del agua ya que generaría distintos inconvenientes.

Los niveles ópticos en las calderas de vapor

Cuando nos referimos a los niveles ópticos nos estamos refiriendo a unos sistemas que son vitales para la seguridad de cualquier caldera de vapor.

Este tipo de equipos cuenta con un cuerpo de metal que tiene una cámara interior y algunas ventanas delanteras. En cada una de estas ventanas tiene un vidrio de alta resistencia que se ajusta perfectamente con una junta de sellado permitiendo así que sus capas de metal queden fijadas a través de tornillos especiales a una carcasa.

La cámara se va a conectar a la caldera de vapor de forma directa para que pueda observar su nivel. A través de la luz y la reflexión comenzarán a funcionar.

El cristal de la ventana absorbe la luz del ambiente en presencia del agua mientras que la refleja en los casos que es vapor. Como resultado se tendrá una zona de agua en donde se puede ver claramente el color negro diferenciador del resto.